201702.21
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Aspectos relevantes de la Sociedad por Acciones Simplificada


Maria Melissa Martínez González


El 14 de marzo de 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Sociedades Mercantiles y en el que se introduce al Derecho mexicano un nuevo tipo social, la sociedad por acciones simplificada. Este novedoso régimen societario presenta características de constitución y de funcionamiento particulares que merecen ser ponderadas previo a la entrada en vigor de la Ley General de Sociedades Mercantiles.

Con el régimen de la sociedad por acciones simplificada se pretende facilitar «los trámites para constituir micro y pequeñas empresas en tan sólo 24 horas y a través de un sistema electrónico»[1].

Por otro lado, de acuerdo con el Dictamen de las Comisiones Unidas, de Comercio y Fomento Industrial, de Hacienda y Crédito Público, y de Estudios Legislativos la sociedad por acciones simplificada (en adelante ‘SAS’) surge como un régimen societario que teóricamente conlleva, entre otros, los siguientes beneficios[2]:

(i) Facilitar el ingreso a la formalidad;

(ii) Simplificar el proceso de constitución para micro y pequeñas empresas;

(iii) Crean un nuevo régimen societario constituido por uno o más accionistas (personas físicas);

 (iv) Establecer un proceso de constitución administrativa con todos los efectos legales; y

(v) Fomentar el crecimiento de estas empresas para que, en el futuro, adopte formas más sofisticadas de operación y administración.

Ahora, de acuerdo al artículo 260 de la Ley General de Sociedades Mercantiles la SAS puede constituirse con una o más personas físicas que solamente estarán obligadas al pago de sus aportaciones. Cabe destacar que el mismo artículo determina cómo ninguna de las personas que formen parte de una SAS podrán ser simultáneamente accionistas de otra sociedad mercantil, siempre y cuando su participación en dichas sociedades les permita tener el control de la sociedad.

Así mismo, los ingresos anuales de la SAS no podrán exceder los 5 millones de pesos. De exceder el monto mencionado, deberá transformarse a otro régimen societario contemplado en la Ley General de Sociedades Mercantiles. De no transformarse en los términos establecidos por la Ley, los accionistas de la SAS «responderán frente a terceros, subsidiaria, solidaria e ilimitadamente»[3].

En esta línea, para proceder a constituir la SAS en términos del artículo 262 de la Ley General de Sociedades Mercantiles se requerirá: (i) que haya uno o más accionistas; (ii)  que los accionistas estén de acuerdo en constituir una SAS de acuerdo a los estatutos sociales que proporcione la Secretaría de Economía; (iii) que algún accionista cuente con la autorización para el uso de denominación; y (iv) que los accionistas cuenten con firma electrónica avanzada.

Cabe señalar que para la constitución de la SAS no es necesario que conste en escritura pública o póliza, por lo que no se deberá acudir ante fedatario público.

Otro punto importante es que el proceso de constitución se llevará a cabo a través de un sistema electrónico que estará a cargo de la Secretaría de Economía. Y siguiendo lo establecido por el artículo 263 de la legislación de la materia, para el procedimiento de constitución de las SAS primeramente deberá abrirse un folio por cada constitución; los accionistas deberán seleccionar los estatutos sociales que imponga la Secretaría de Economía para que posteriormente se genere un contrato social que será firmado electrónicamente por los accionistas. Así mismo, se generará de manera digital una boleta de inscripción de la sociedad en el Registro Público de Comercio, de manera que con dicho contrato y boleta de inscripción quedará comprobada la existencia de la sociedad.

Resulta relevante mencionar que el Decreto con el que se introduce como nuevo régimen societario a la SAS entrará en vigor seis meses después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación[4].

Con las reformas y adiciones a la Ley General de Sociedades Mercantiles el legislador pretende introducir un régimen societario que se “anuncia” como una forma de constituir una empresa en 24 horas. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que este es un proceso más largo en la práctica, ya que primeramente se tiene que solicitar la autorización para el uso de denominación, además de que cada accionista debe contar con su firma electrónica avanzada, requisitos que son necesarios para poder constituir una SAS, pero que son trámites que no forman parte de las 24 horas en que se pretende se pueda constituir una SAS.

 




[1] Aprueba Cámara de Diputados facilitar trámites para crear micro y pequeñas empresas en sólo 24 horas. Boletín No. 0916. Disponible en línea: Cámara de diputados <http://www5.diputados.gob.mx/index.php/esl/Comunicacion/Boletines/2016/Febrero/09/0916-Aprueba-Camara-de-Diputados-facilitar-tramites-para-crear-micro-y-pequenas-empresas-en-solo-24-horas>.

[2] Dictamen de las Comisiones Unidas de Comercio y Fomento Industrial, de Hacienda y Crédito Público, y de Estudios Legislativos, Segunda; que contiene iniciativa con proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Sociedades Mercantiles. (Sociedad por Acciones Simplificada). Disponible en línea: Senado de la República <http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/63/1/2015-12-09-1/assets/documentos/Dict_Comercio_Sociedades_Mercantiles_Nueva_Version_9_Dic.pdf >.

[3] Cf. Ley General de Sociedades Mercantiles. (D.O.F. 4 de Ago., 1934/ 14 de Mar., 2016). Art. 20.

[4] «Transitorio. Único.- El presente Decreto entrará en vigor a los seis meses contados a partir del día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación».


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