201604.01
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Mobbing: El bullying de los grandes

Mobbing refiere el acoso u hostigamiento laboral. A pesar de que existen estas figuras semejantes en la Ley Federal del Trabajo en su artículo 3 bis (hostigamiento y acoso sexual), la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en el amparo directo 47/2013 aporta al campo de estudio del Derecho mexicano, la definición de mobbing, incluyendo los elementos fácticos que deben tenerse para acreditar dicha figura (diversos a los que señala el numeral 3 bis de la Ley anteriormente mencionada) así como los derechos que violenta la parte que tiene la carga de la prueba.


La palabra ʻmobbingʼ proviene del término inglés ʻmobʼ, que significa acosar u hostigar ya sea de manera individual o colectiva de una forma amistosa u hostil[1]. A su vez, el bullying debe su origen etimológico a la lengua inglesa, significando pandilleros o pandilla[2].

Ambos conceptos atienden a una misma situación, que es la violencia voluntaria de quien los realiza de manera dolosa con el fin de lastimar a una persona y, por ende, hacerla sentir no deseada, ya sea en el ambiente escolar o en el laboral respectivamente.

Según estudios psicológicos, el mobbing puede presentarse por medio de acciones que afecten la reputación o la dignidad de la persona que impidan el ejercicio de su trabajo, o bien que demuestren situación de inequidad laboral[3].

El origen legislativo del mobbing, proviene de Suecia, Francia y Bélgica, quienes establecieron que deben de cumplirse tres requisitos para que se dé esta figura, los cuales son: 1. conducta reiterada por parte del agresor o agresores; 2. pluralidad de acciones o actos que afecten la integridad del trabajador; y 3. que dicha afectación, traiga consecuencias negativas para la persona agredida, que le impidan llevar a cabo sus actividades laborales[4].

La Unión Europea ha definido al mobbing como un comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores e inferiores jerárquicos, a causa del cual el afectado(a) es objeto de acoso y ataques sistemáticos y reiterados, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo de hacerle el vacío[5].

Actualmente la legislación mexicana no contempla la figura del mobbing; lo más cercano a ello son las figuras de hostigamiento y acoso sexual ambas contempladas en el artículo 3 Bis de la Ley Federal del Trabajo. En el caso de la primera figura, la afectación es de manera subordinada (vertical descendente) es decir de empleador a empleado; y la segunda se da entre iguales (horizontal). En cambio, el mobbing es de 360º  es decir, se cumple dicha figura de las dos formas ya sea horizontal o vertical en modalidad ascendente o descendente[6].

A pesar de que no se encuentre legislada esta figura, existe ya un precedente proveniente del amparo directo 47/2013 resuelto por la Primera Sala de la SCJN el 4 de Septiembre de 2013[7] del cual emergieron tres criterios, que son: 1. Tipología de la figura (elementos fácticos que deben suceder para cumplir la figura del mobbing); 2. Vía(s) idónea(s) para ejercer demanda de la presente figura y; 3. A quien le corresponde la carga de la prueba en el proceso.

En lo que respecta al primer punto, se define al mobbing como aquella conducta sistemática y reiterativa de manera física o verbal, que se presenta en una relación de trabajo (ya sea horizontal o vertical en sus diversas modalidades) en donde una persona afecta a otra en su psique a través de la intimidación hostil  con el fin de excluirla de la organización o bien que le impida llevar a cabo sus funciones laborales dentro de la misma[8].

En lo que respecta a la vía de ejercicio de la acción se puede ejercer por medio del proceso laboral, penal, administrativa y civil[9].

La vía laboral es aplicable si se pretende la rescisión del contrato por causas imputables al empleador; pero de igual manera es procedente por vía la penal, por que existe un sujeto pasivo quien sufre una agresión que en su caso puede considerarse como delito y, por ende, se busca que el Estado indague sobre la responsabilidad de sus agresores para determinar si son meritorios de una sanción.

Asimismo, es procedente la vía administrativa si se pretende que se sancione al servidor público que dio origen a la realización del mobbing; o bien puede hacerse valer por la vía civil, si se busca en la demanda una indemnización por los daños sufridos por la realización de esa conducta.

Ahora bien ¿quién tiene la carga probatoria del mobbing dentro de un proceso? La Primera Sala determinó que únicamente en la vía civil bajo el principio onus probandi, quien tiene la carga de la prueba es aquél que busca que se le repare el daño[10]. A su vez, se determinó que las pruebas con mayor idoneidad para hacer valer esta pretensión es a través de periciales en psicología u otras pruebas que den cuenta de su existencia. En un segundo plano puede darse el supuesto de que al Juez le quede claro el daño inferido al solicitante  a través de los hechos probados en la demanda[11].

En el Derecho español, para demostrar el afecto psicológico de los individuos ante la figura del mobbing, se ha utilizado la escala  conocida como ʻCISNEROSʼ (Cuestionario Individual sobre PSicoterror, Negación, Estigmatización y Rechazo en Organizaciones Sociales) que refleja la integración de una serie de escalas que sondean de manera periódica el estado y el motivo por el cual se violenta el entorno laboral de las organizaciones[12].

La escala CISNEROS mide, por medio de ʻtres barómetrosʼ, el grado de acoso psicológico sufrido por la persona; otro mide el estrés postraumático (a partir de los criterios del DSM-IV); y el último mide la intención de la persona de cambiar de trabajo o de profesión[13].

Ahora bien aclarada la figura del mobbing en el Derecho mexicano, es conveniente relacionarlo con la figura del bullying o acoso escolar dado que si bien es cierto su ámbito de aplicación es distinto, su tipología es muy similar.

 El bullying es aquella conducta reiterativa violenta que se realiza de forma verbal o física[14], intimidatoria o denigratoria en forma de hostigamiento de una persona a otra[15].

Para que se dé el bullying se necesitan acreditar 4 elementos, que son: 1. existencia fáctica; 2. daño físico o psicológico; 3. nexo causal entre el bullying y el daño; y 4. la negligencia escolar. La carga de la prueba corresponde al demandante[16].

Podemos observar que la diferencia entre el ya conocido bullying y el anteriormente referido mobbing no es distante; ya que coinciden en varias cosas, entre ellas, en que ambas son conductas que se tienen que presentar de manera reiterativa de forma física o psicológica que afecten directamente a la persona que recibe dicho conducta en su psique. De igual manera, son semejantes en lo que respecta cuando de carga de la prueba se trata, dado que en ambos supuestos quien posee la carga de la prueba es aquél quien ha sido afectado en su esfera jurídica y social.

La única diferencia entre el mobbing y el bullying,  desde nuestro punto de vista, es el medio en que se pueden hacer valer, ya que como se mencionaba anteriormente la primera figura se puede hacer valer en la vía laboral, civil, penal y, en su caso, administrativa.


[1]Bournigal P. Gloria I., Candelier P. Dahina. El mobbing o acoso laboral, plaga de este siglo. Disponible en línea: Vlex <http://app.vlex.com/#WW/search/*/EL+MOBBING+O+ACOSO+MORAL%2C+PLAGA+DE+ESTE+SIGLO/WW/vid/450231790> (Consulta: Marzo 15, 2016).

[2]Cordova del Valle, Fernando. Etiquetas que dañan: bullying, mobbing y equidad de género. Disponible en línea: Vlex <http://app.vlex.com/#WW/search/*/ETIQUETAS+QUE+DA%C3%91AN%3A+BULLYING%2C+MOBBING+Y+EQUIDAD+DE+G%C3%89NERO/WW/vid/522724258> (Consulta: Marzo 11, 2016).

[3]Martín Daza, Félix y Pérez Bilbao, Jesús. El hostigamiento psicológico en el trabajo: mobbing. Disponible en línea:   Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales España) <http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/401a500/ntp_476.pdf> (Consulta: Marzo 17, 2016).

[4]Bournigal P. Gloria I., Candelier P. Dahina, Ob. Cit.

[5]Velázquez, Manuel. La respuesta jurídico legal ante el acoso moral en el trabajo o “mobbing”.  Disponible en linea: Google Academics <http://www.acosomoral.org/pdf/mobbing_manuel_velazquez%5B2%5D.pdf> (Consulta: Marzo 10, 2016).

[6]Musalem Oliver, Héctor. Acoso laboral o mobbing. Disponible en línea: SCJN <https://www.scjn.gob.mx/Cronicas/Resenas%20Argumentativas/res-JRCD-0047-13.pdf>  (Consulta: Marzo 8, 2016).

[7] Ureste, Manuel. Los criterios de la SCJN para acreditar el acoso laboral.  Disponible en línea: Animal Político <http://www.animalpolitico.com/2014/02/como-denunciar-el-mobbing-o-acoso-laboral/> (Consulta: Marzo 8, 2016).

[8]ACOSO LABORAL (MOBBING). SU NOCIÓN Y TIPOLOGÍA. [TA] ; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 8, Julio de 2014; Tomo I; Pág. 138. 1a. CCLII/2014 (10a.); registro: 2006870.

[9]ACOSO LABORAL (MOBBING). LA PERSONA ACOSADA CUENTA CON DIVERSAS VÍAS PARA HACER EFECTIVOS SUS DERECHOS, SEGÚN LA PRETENSIÓN QUE FORMULE. [TA]; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 8, Julio de 2014; Tomo I; Pág. 138. 1a. CCL/2014 (10a.); registro: 2006869.

[10]ACOSO LABORAL (MOBBING). CARGA PROBATORIA CUANDO SE DEMANDA LA INDEMNIZACIÓN POR DAÑO MORAL EN LA VÍA CIVIL. [TA]; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 8, Julio de 2014; Tomo I; Pág. 137. 1a. CCLI/2014 (10a.); registro: 2006868.

[11]Musalem Oliver, Héctor, Ob. Cit.

[12] M. Fidalgo, Ángel y Piñuel, Iñaki. La escala Cisneros como herramienta de valoración del mobbing. Disponible en línea: Unioviedo Psicothema <http://www.unioviedo.es/reunido/index.php/PST/article/view/8166/8030> (Consulta: Marzo 10, 2016).

[13]Loc. Cit.

[14]BULLYING ESCOLAR. TIPO DE AGRESIONES QUE PERMITEN PRESUMIR SU EXISTENCIA. [TA] ; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 24, Noviembre de 2015; Tomo I ; Pág. 960. 1a. CCCXXII/2015 (10a.); registro: 2010346.

[15]BULLYING ESCOLAR. ESTÁNDAR PARA ACREDITAR SU EXISTENCIA. [TA] ; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 24, Noviembre de 2015; Tomo I ; Pág. 957. 1a. CCCXXI/2015 (10a.); registro: 2010342.

[16]BULLYING ESCOLAR. CARGA DE LA PRUEBA PARA DEMOSTRAR LA EXISTENCIA DEL DAÑO MORAL. [TA] ; 10a. Época; 1a. Sala; Gaceta S.J.F.; Libro 24, Noviembre de 2015; Tomo I ; Pág. 951. 1a. CCCXXXIV/2015 (10a.); registro: 2010338.