201602.11
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La declaración de parte en los juicios mercantiles

Las autoridades judiciales de nuestro Estado desechan la declaración de parte como medio de prueba en los juicios mercantiles, bajo el argumento de que dicha probanza no se encuentra regulada en el Código de Comercio. Sin embargo, al ser un medio de prueba que puede producir convicción en el juzgador ésta debe ser admitida; además, hay diversas referencias en la codificación mercantil de esta probanza que hacen posible su admisión.


En el Derecho procesal civil se reconoce a declaración de parte como medio de prueba. En lo particular, el artículo 239 del Código de Procedimientos Civiles del Estado de Nuevo León reconoce expresamente dicha probanza.

Por su parte, el artículo 286 Bis I del mismo Ordenamiento determina como para el desahogo de esta probanza, «los interrogatorios podrán formularse libremente, sin más limitación que las preguntas se refieran a los hechos objeto del debate.»[1] En este sentido, «la llamada declaración de parte, debe versar sobre los hechos controvertidos pero sin ser propios del declarante.»[2]

Si bien la Legislación civil reconoce la declaración de parte como medio de prueba, en materia mercantil, específicamente en el Código de Comercio no se reconoce expresamente la declaración de parte como medio de prueba.

Ahora que las autoridades judiciales de nuestro Estado desechan de plano la declaración de parte en los juicios mercantiles, bajo el argumento de que dicha probanza no se encuentra regulada por el Código de Comercio y que el artículo 1205 de la Legislación en cita señala también:

Artículo 1205.- Son admisibles como medios de prueba todos aquellos elementos que puedan producir convicción en el ánimo del juzgador acerca de los hechos controvertidos o dudosos y en consecuencia serán tomadas como pruebas las declaraciones de las partes, terceros, peritos, documentos públicos o privados, inspección judicial, fotografías, facsímiles, cintas cinematográficas, de videos, de sonido, mensajes de datos, reconstrucciones de hechos y en general cualquier otra similar u objeto que sirva para averiguar la verdad.

La mención de que serán tomadas como pruebas las declaraciones de las partes y terceros hace referencia a la prueba confesional y a la prueba testimonial. En ninguna porción del numeral mencionado se menciona la declaración de parte, por lo que no se puede admitir ésta como medio de prueba.

Estimamos que dicha consideración resulta errónea, ya que de la Legislación mercantil no se desprende prohibición alguna para ofrecer como medio de prueba la declaración de parte, sino que existen referencias que permiten su admisión.

Primeramente, el artículo 1205 determina cómo son admisibles como medios de prueba todos aquellos elementos que puedan producir convicción en el ánimo del juzgador, entre otros, las declaraciones de las partes y terceros, «sin distinguir en que esas declaraciones de las partes solamente sean recibidas bajo la figura de la confesión.»[3]

Por otro lado, el artículo 1269 de la Legislación mercantil establece cómo se puede solicitar el desahogo de la declaración de parte para surtir efectos en un proceso extranjero, por lo que «si es permitido en un proceso extranjero, por qué no habría de serlo para un proceso en nuestro país.»[4]

En cuanto a su desahogo éste deberá ser «conforme a las reglas de la testimonial, con la única diferencia de que el deponente no será un tercero, sino una de las partes.»[5]

En esta línea, la declaración de parte puede admitirse como probanza, ya que, en términos del artículo 1205 de la Codificación mercantil, es un medio que puede producir convicción en el juzgador y no es contraria a la moral o al Derecho.


[1] Código de Procedimientos Civiles del Estado de Nuevo León (P.O.E. Feb. 3, 1973/Mayo 27, 2015).

Artículo 286 Bis I.- Para el desahogo de la declaración de parte, los interrogatorios podrán formularse libremente, sin más limitación que las preguntas se refieran a los hechos objeto del debate.

Las preguntas podrán ser inquisitivas y podrán no referirse a hechos propios, con tal de que el que declare tenga conocimiento de los mismos.

[2] Fernández Fernández, Vicente. Derecho Procesal Mercantil y Juicio Oral. México, Porrúa, 6ª ed. 2008/2014, p. 148.

[3] Loc. Cit.

[4] Loc. Cit.

[5] Loc. Cit.