201508.14
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Cláusulas Abusivas en los Contratos de Adhesión

Las cláusulas abusivas en un contrato de adhesión derivan de una desventaja del consumidor por la naturaleza del mismo contrato. Es así que tanto la Ley Federal de Protección al Consumidor como la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros prevén medidas para evitar dichas cláusulas.


El pasado 11 de agosto,  la Procuraduría Federal del Consumidor (en adelante “PROFECO”) dio a conocer que el Juez Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil del Estado de México dictó sentencia definitiva en contra de Dish México, derivado de un juicio de nulidad que la PROFECO interpuso en el 2011. En dicha sentencia, la autoridad decretó que diversas cláusulas en el contrato de adhesión, que la prestadora de servicios de televisión ofrecía, son abusivas y por lo tanto inválidas. Algunos de los ejemplos de dichas cláusulas son: el pago de paquetes impuestos por Dish, aún y cuando no son los elegidos por el cliente; y la modificación unilateral del contrato, como puede ser el cambio de tarifas.[1]

Como este ejemplo, podemos encontrar otros muchos que se dan en empresas  prestadoras de servicios así como de operaciones financieras. Por ello, a continuación abordaremos lo que es el contrato de adhesión y en qué momento es una cláusula es abusiva.

Un contrato de adhesión es «el documento elaborado unilateralmente por el proveedor, para establecer en formatos uniformes los términos y condiciones aplicables a la adquisición de un producto o la prestación de un servicio, aun cuando dicho documento no contenga todas las cláusulas ordinarias de un contrato», de acuerdo al artículo 85 de la Ley Federal de Protección al Consumidor.

Conforme lo anterior, la naturaleza jurídica de un contrato de adhesión es diferente a aquélla de la de un contrato regular. Un contrato de adhesión es creado por el proveedor y es ofrecido por igual a todos los consumidores sin permitir al consumidor poder cambiar o negociar elementos como son la tarifa y prestaciones; mientras que en un contrato general se da el consentimiento de las partes cuando éstas han llegado a un acuerdo.

A pesar de que el contrato de adhesión trae beneficios para las proveedoras principalmente por traer uniformidad a los contratos, al ser un contrato elaborado de manera unilateral puede caer en desventajas para el consumidor.

Ante dicha posición de desventaja de los consumidores, la Ley Federal de Protección al Consumidor dispone que los contratos de adhesión tengan una tamaño y tipo de letra legibles, así como que se prohíben las cláusulas abusivas, entre otras medidas.

Las cláusulas abusivas son aquéllas «que menoscaben sus derechos básicos como consumidor, consistentes en: el derecho a la información, a elegir, a no ser discriminado, a ser protegido, a la educación sobre los derechos de los consumidores y el consumo inteligente, a la seguridad, a la calidad y a la compensación.»[2] Las cláusulas que se encuentren en este supuesto deben ser declaradas nulas.

Además, ante la ya referida situación de desventaja del consumidor, se crea el Registro Público de Contratos de Adhesión por la PROFECO y el Registro de Contratos de Adhesión por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, conocida como la CONDUSEF. En dichos registros se pueden inscribir los contratos de adhesión voluntariamente u obligatoriamente.

En el caso de la PROFECO, es obligatorio inscribir los contratos de adhesión para ciertos proveedores por decretarse en Normas Oficiales Mexicanas, como es el caso de los sectores de inmobiliario, de tiempos compartidos, de autofinanciamiento, de casas de empeño y de telecomunicaciones. Resulta obligatorio inscribir el contrato de adhesión al Registro Público de Contratos de Adhesión para ciertos sectores industriales, ya que son sectores que «implican o puedan implicar prestaciones desproporcionadas a cargo de los consumidores, obligaciones inequitativas o abusivas, o altas probabilidades de incumplimiento», de acuerdo al artículo 86 de la Ley Federal de Protección al Consumidor.

Al inscribirse un contrato de adhesión a un registro, la PROFECO o la CONDUSEF revisaran el modelo del contrato de adhesión buscando que no haya cláusulas abusivas. Que de ser así, se solicitará a la empresa retire dichas cláusulas de los contratos, y en caso de omitir la solicitud se podrá imponer una sanción.

Conforme lo ya expuesto, es menester indicar que al analizar la nulidad de una cláusula abusiva, se debe atender i) la naturaleza distinta del contrato de adhesión a la de un contrato general, ya que se podrían aplicar normatividad que las contrapongan; y ii) el proteccionismo hacia el consumidor por ser la parte débil. Lo anterior se equipara con el derecho laboral que de igual manera procura proteger al trabajador[3].

Aun así, la realidad es que en los contratos de adhesión, especialmente de las instituciones financieras y las cajas de ahorro, abundan las cláusulas abusivas. «Cerca de 9.5 millones de usuarios de entidades de ahorro y crédito popular están expuestos a las cláusulas abusivas de los contratos que celebran con este sector, según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros»[4]. Que a pesar de la solicitud de la CONDUSEF por eliminar dichas cláusulas, y sus sanciones, las empresas las mantienen.

Por ello, además que recomendamos leer con lupa los contratos de adhesión, sugerimos revisar si dicho contrato tiene el visto bueno de la PROFECO o la CONDUSEF en su caso. ¿Qué sanción ejemplar se debe imponer para que las empresas efectivamente eliminen las cláusulas abusivas; desde una multa más elevada, o hasta la disolución de la empresa?


[1] Dirección General de Comunicación Social. SENTENCIAN A DISH A UN NUEVO CONTRATO DE ADHESIÓN: PROFECO. Boletín de Prensa 0056. PROFECO. 11 de agosto del 2015. Disponible en línea < http://www.profeco.gob.mx/prensa/prensa15/agosto15/bol0056.asp>

[2] [TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo XXXII, Diciembre de 2010; Pág. 1749. I.7o.C.155 C. Registro número 163382

[3] [TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Tomo XXXII, Diciembre de 2010; Pág. 1748. I.7o.C.154 C. Registro Número 163383.

[4] Becerra, Jessika. Detectan abusos en cajas de ahorro. El Norte. 29 de julio del 2015. Disponible en línea en: < http://busquedas.gruporeforma.com/elnorte/BusquedasComs.aspx>