201502.06
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Embargabilidad del salario: La satanización del Derecho

Algunas cosas son claras hasta que llegan a la Suprema Corte de Justicia de la Nación… A finales del mes de Marzo del 2014, la Segunda Sala de nuestro máximo Tribunal resolvió la contradicción de tesis 422/2013 y determinó que: (1) Sólo el salario mínimo está exento del embargo; (2) se puede embargar un máximo del 30% del excedente sobre el salario mínimo de un trabajador para pagar deudas civiles y mercantiles; (3) se puede embargar el 100% del salario de un trabajador para pagar pensiones alimenticias.


La contradicción de criterios radicaba en la interpretación del art. 123, A, frac. VIII de la Constitución, del art. 112 de la Ley Federal del Trabajo y de la legislación civil pertinente, que de ellos hacían diferentes tribunales.

En efecto, el Séptimo Tribunal Colegiado en  Materia Civil del Primer Circuito establecía en el 2012 que

[L]as determinaciones judiciales dictadas a efecto de dar cumplimiento a la ejecución de una sentencia [que] prohíban el embargo del excedente del salario mínimo de quien resultó condenado pecuniariamente, son violatorias del principio y derechos fundamentales antes señalados (es decir, la no prohibición que se desprende del art. 123 constitucional al estatuir que sólo son inembargables los salarios mínimos).[1]

En esta misma línea y en el mismo año el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito determinaba una interpretación análoga:

[E]l salario mínimo no es susceptible de embargo, pero sí el excedente, para garantizar que no se ponga en riesgo la subsistencia del trabajador y de su familia.[2]

Los anteriores fallos se oponían a aquél sustentado poco tiempo atrás por el Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Sexto Circuito:

[S]i la patronal recibe un mandamiento judicial dictado en un juicio ejecutivo mercantil por un Juez de lo Civil en que se le pide embargar el salario de un trabajador mediante el descuento correspondiente a la nómina de pago, ese proceder es ilegal y puede oponerse a cumplir la orden judicial, porque no se está en alguna de las hipótesis que en forma limitativa prevén los aludidos numerales, con independencia de que el salario del trabajador exceda el salario mínimo […] [3]

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito, al resolver el amparo en revisión 330/2013, el caso más cercano a nosotros en el tiempo, resolvió interpretando también la inembargabilidad de todo el salario.

El constituyente fue claro al dejar un mínimo de derechos los cuales constituyen los derechos sociales que nacen del derecho al trabajo; el art. 123, A, frac. VIII constitucional reza a la literalidad:

VIII. El salario mínimo quedará exceptuado de embargo, compensación o descuento.

La cuestión, entonces, entronca en la interpretación del art. 112 del ordenamiento laboral:

Art. 112.- Los salarios de los trabajadores no podrán ser embargados, salvo el caso de pensiones alimenticias decretadas por la autoridad competente en beneficio de las personas señaladas en el artículo 110, fracción V.

Así, los tribunales que discurrían y defendían la inembargabilidad de todo el salario creían ver la compatibilidad entre el mínimo constitucional y la extensión de este derecho establecida por el legislador ordinario (de la Ley Federal del Trabajo). Desde su óptica teníamos que la Constitución establecía la inembargabilidad del salario mínimo y la ley laboral, la de su excedente.

Desde nuestro punto personal de vista, la resolución de la Segunda Sala de la mayor autoridad jurisdiccional del país vino a distorsionar  el orden jurídico en que se encontraba el status del salario. Por consiguiente, resulta que se pierde la noción de Derecho social impuesta en nuestro sistema legal y que había arrancado la ovación de muchos juristas de diverso orden. Recuérdese que Nuestra Carta Magna estableció felizmente en 1917 el primer catálogo en la historia de derechos laborales, incluso antes que la preclara Constitución alemana de Weimar.

Y es que por un lado el salario viene a ser, ante todo, un derecho social más que patrimonial (Cf. art. 82 de la Ley Federal del Trabajo). Las condiciones de trabajo de las que habla nuestro derecho social establecen efectivamente derechos y obligaciones en torno a los puestos de trabajo, a la jornada laboral y al pago del salario. Por otro lado, nuestra crítica queda muy lejos de ser una cuestión meramente teórica: ahora un juez cualquiera –no laboral– puede ordenar el embargo de un derecho de naturaleza estrictamente laboral y se deja abierta la puerta a un caos político: ¿Quién debe conocer el asunto? ¿La Junta de Conciliación y Arbitraje o un Juzgado Civil?

En 1934 se creaba la Sala del Trabajo en nuestro máximo Tribunal, que desaparecería con el tiempo, no por motivos de desdén hacia el derecho laboral sino por motivos administrativos. Tiempo después, el célebre tratadista y rector de la UNAM, Mario de la Cueva, escribía que la máxima satanización del Derecho radicaba en el Derecho civil, ya que de su aplicación el burgués capitalista encontraba la manera de esclavizar (léase en los códigos ‘contratar’) a sus trabajadores. Creemos que la Segunda Sala ha dejado de lado esta sana separación entre el Derecho laboral y Derecho civil, entre el Derecho social y el Derecho privado.

Así pues, mientras muchos acreedores esperan una resolución más favorable a sus intereses; otros, los deudores, se preparan a ser embargados, sin importar si el salario mínimo es verdaderamente un mínimo para subsistir.


[1] EMBARGABILIDAD DEL SALARIO EXCEDENTE DEL MÍNIMO. SON VIOLATORIAS DE LO ESTABLECIDO POR EL ARTÍCULO 123, APARTADO A, FRACCIÓN VIII, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LAS DETERMINACIONES JUDICIALES DICTADAS EN LA ETAPA DE EJECUCIÓN DE SENTENCIA, QUE CON FUNDAMENTO EN LOS ARTÍCULOS 112 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO O 544, FRACCIÓN XIII, DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL DISTRITO FEDERAL, LA PROHÍBAN. Tesis: I.7o.C.2 C (10a.). Registro 2000347.

[2] SALARIO MÍNIMO ANUAL. CORRESPONDE AL JUEZ APLICAR LAS PROPORCIONES EN QUE SU EXCEDENTE PUEDE SER EMBARGADO, PERO SIN COMPROMETER LA SUBSISTENCIA DEL TRABAJADOR Y LA DE SU FAMILIA (APLICACIÓN ANALÓGICA DEL CÓDIGO FEDERAL DE PROCEDIMIENTOS CIVILES AL CÓDIGO DE COMERCIO Y A LA LEGISLACIÓN LOCAL CIVIL). Tesis: I.3o.C.1051 C (9a.). Registro 159920.

[3] SALARIO SUPERIOR AL MÍNIMO. ES INEMBARGABLE Y NO ESTÁ SUJETO A DESCUENTO ALGUNO, SALVO POR LAS CAUSAS PREVISTAS EN LOS ARTÍCULOS 110 Y 112 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, POR LO QUE EL PATRÓN PUEDE OPONERSE AL MANDAMIENTO JUDICIAL O ADMINISTRATIVO QUE POR OTROS MOTIVOS DISPONE UN GRAVAMEN SOBRE AQUÉL. Tesis: VI.T.89 L. Registro 162283.